domingo, 3 de octubre de 2010

El día en el que yo también morí un poco

En un día como hoy hace 23 años un trozo de mi vida marchó con él y a partir de entonces, en mayor o menor medida, a todos se nos ha hecho cuesta arriba seguir en el camino sin sus miradas, sin sus besos, sin sus caricias, sin su sonrisa que nos iluminaba aún siquiera en la más profunda de las tinieblas.


Ese 3 de octubre de 1987 todos nos morimos un poco, pero mi Mamá, a pesar de su imnenso dolor que aún hoy perdura, día a día no ha hecho otra cosa más desde entonces que mantener vivo su recuerdo para que jamás olvidemos que hemos sido inmensamente afortunados por haber tenido el padre que tuvimos.




miércoles, 8 de septiembre de 2010

Nota aclaratoria

Cuando las aguas bajaban mansas alguien llegó para liarlo todo otra vez.
Me veo en la obligación de deshacer la bola de nieve que se hizo en mi anterior entrada con el tema de la Policía Local de Laviana y para eso voy a decir varias cosas:
1. El Municipal con el que tuve el percance NO se llama Miguel. Ese día, en la General, estaba otro Municipal que no voy a dar el nombre.
2. De ahora en más, si alguien tiene problemas con el Alcalde, con Albino, con Pepita la Pistolera o Mongo Aurelio por favor no usar mi blog como piedra arrojadiza, porque el problema no radica en tirar la piedra, sino en esconder la mano.
3. Soy amiga de Adrián Barbón, y?
4. No soy ni amiga ni afín a Albino Suárez, pero ojalá tuviera la posibilidad de serlo. Me parece una persona muy interesante, que puede gustar o disgustar, pero a la que se le debe un respeto, o ¿acaso se desconoce la frase de "respetar las canas"?.
5. Insisto, por favor, la gente a la que no le interesa leer lo que escribo NO LO LEA, y si la curiosidad puede con ellos, lo leen y siguen sin interesar el tema NO OPINEN. Utilizar su tiempo libre en otra cosa, porque la tontería de empezar a liar la madeja ya es digna de risa.
6. A propósito, aún nadie me ha contestado el por qué el Municipal no me multó si yo no llevaba razón. Me han dado clases de moralina pero nadie, NADIE me ha respondido. Por lo tanto, si el Municipal no me multó llevando el razón yo entiendo que no hizo su trabajo, y si no me multó, la razón la llevaba yo.
Y para terminar, a mi no me ofende el que quiere sino el que puede.