jueves, 25 de agosto de 2011

A mi mamá

Hoy, 25 de agosto, mi mamá cumple años. El último de sus cumpleaños en el que estuve presente fue en aquel 2002 donde nos reunimos todos, Salva incluido, para festejar un año más de vida, de su vida.
Hoy quiero regalarle una canción, pero no una canción cualquiera, sino la que ella me cantaba cuando yo era pequeña recordando cuando se marchó de España a Buenos Aires...  la misma que hoy podría cantarle yo a Noa.

Mi deseo el mismo de todos los años. Volver a abrazarla y volver a sentir el olor a pan tostado con manteca o dulce de leche  y mate calentito. Te quiero mami, sé feliz. Te lo mereces.



miércoles, 22 de junio de 2011

Últimamente estoy falta de tiempo. Hoy comienzan las vacaciones de mi hija en el Cole, y con las de ella, las mías también. Creo que después de un año con poco tiempo para disfrutar de las pequeñas cosas, nos merecemos tener nuestros momentos de familia en familia.
¡Hasta septiembre!

martes, 17 de mayo de 2011

El vaso de la vida

Hace algún tiempo tengo la inmensa fortuna de trabajar en lo que me gusta. Tengo cuatro trabajos (Ama de casa incluido, valga la aclaración para los que no lo consideran así). Pronto espero tener un quinto trabajo. Hasta aquí leído pareciera que estoy multiempleada para llegar a fin de mes, o que soy millonaria... Ni lo uno ni lo otro. Simplemente, soy feliz. Cada uno de mis trabajos me aporta el sentirme viva, el sentirme útil. Además de ser la trabajadora de mi propio hogar (tengo que admitir que recibo mucha ayuda de Salva), llevo mi blog personal, soy parte de una asociación sin fines de lucro (entre otras cosas también llevo los canales de comunicación de internet), escribo mi artículo mensual para el periódico Ciudad Lineal y estoy trabajando en un nuevo proyecto (hasta aquí puedo contar). De todos estos trabajos no cobro un duro, no cotizo en la Seguridad Social y no tengo derecho ni a paro ni a estar de baja. A cambio puedo hacer lo que me gusta, canalizo mi beta creativa, escribo mis guiones aunque no sean radiales, conozco gente y descubro día a día un sin fin de cosas que se puede hacer con ganas y buena voluntad. Podéis creer que el precio que tengo que pagar es muy alto pero para mi no. En definitiva, me doy el gusto de hacer lo que quiero y aunque no cobro por ello, tampoco tengo que pagar por hacerlo. En este caso, mi vaso siempre esta medio lleno.